Resumen
- Riego moderado.
- Semisombra.
- Planta de baja mantención.
Jade
Jade: un recordatorio de que lo simple también puede ser extraordinario.
Originaria de Sudáfrica, esta suculenta destaca por sus hojas gruesas, carnosas y de forma ovalada. Su crecimiento es lento, pero con el tiempo desarrolla una estructura arbustiva y un tronco central bien definido, pudiendo alcanzar entre 1 y 2 metros de altura en condiciones óptimas.
Riego
Riegos espaciados. En temporadas cálidas, es recomendable regar la planta cada 14 días. Durante el invierno, cuando la evaporación y la actividad de la planta disminuyen, un riego cada 3 semanas o 1 vez al mes es suficiente.
Luz
El Jade se desarrolla mejor con luz brillante y directa. Ubícala cerca de una ventana soleada para asegurar su óptimo crecimiento.
Fertilización
Fertilizar una vez al año en primavera – verano.
Sustrato
Sustrato ligero, aereado y de buen drenaje.
Poda
Realizar poda sólo para mantener la forma de la planta. Retirar hojas secas.